Desde 2008, con mi primera cámara en mano, me inicié en el mundo de la fotografía, haciendo fotos en circuitos de automovilismo, deportes extremos y fotografía de calle. Inspirado por las calles de una bonita Barcelona, la fotografía me ayudó a superar el miedo a la pirotecnia y me despertó una inquietud cultural en la cual, a día de hoy, soy partícipe.